En el diseño del edificio, el estudio Pich-Aguilera ha buscado integrar la forma arquitectónica con su funcionamiento bioclimático y generar un proceso constructivo industrializado, determinante en la forma volumétrica y espacial del edificio.
El edificio se concibe como un gran contenedor en donde se ensamblan elementos fabricados por la industria. El diseño, los materiales y detalles constructivos integran sistemas que aprovechan las condiciones del entorno y apoyan el confort climático de todos los espacios. Dos núcleos tridimensionales y un pórtico soportan unas losas de grandes dimensiones, como si de una infraestructura de puentes a distintas alturas se tratase. Son estas grandes plataformas las que albergan los espacios de trabajo del “call center”.
El espacio central del edificio es un espacio abierto, atravesado por pasarelas de 5 m. de ancho que se apoyan en unos núcleos que contienen servicios y comunicaciones. Se trata de generar un espacio de gran plasticidad y flexibilidad, con la voluntad de que los espacios de trabajo individuales y de gran tensión puedan siempre disfrutar de toda la volumetría.
A las pasarelas se accede siempre a través de los núcleos pudiendo estar indistintamente comunicadas entre ellas. Se hace una sugerencia del diseño con un mobiliario orgánico suave y de materiales ligeros.
El conjunto pretende evitar acabados posteriores, mostrando los materiales y sistemas industriales utilizados de forma aparente y con fuerza plástica. El color tendrá en todo el espacio un análisis especial. Es un edificio donde la carga ambiental y energética no se trata como un añadido sino que determinan en esencia la arquitectura y el uso de sus materiales.
Funcionalmente el edificio está claramente diferenciado en tres zonas:
La primera zona, alberga en todas sus alturas el servicio de operadores, cada plataforma de trabajo distribuye dos líneas de mobiliario, especialmente diseñados para su uso, con su propia climatización y conexión con las instalaciones necesarias.
Esta zona funciona como un gran atrio climatizado con una cubierta que recoge todo el espacio y que permite con sus diferentes pendientes, capas y mecanismos una captación óptima de energía y una aportación y distribución del aire (caliente o frío) a todos los espacios.
Toda la aportación de iluminación natural al edificio es a través de dos fachadas cerámicas en celosía, estudiada para poder controlar la luz solar y poder dar la luz natural suficiente a los espacios de trabajo, se hizo un estudio pormenorizado de los materiales cerámicos de fachada, sus formatos, colocación y composición en colaboración con los industriales de cerámica del lugar.
Una segunda zona, íntimamente ligada a la primera, ubicada a sur, alberga el área de descanso, como su nombre indica, su función es la de dar un descanso a los operadores, espacio prioritario y exigido para un buen rendimiento del trabajo; funciona como un gran invernadero que apoya el confort en invierno de los otros espacios, se estructura en un triple espacio con un acceso directo a cada una de las plataformas de trabajo.
La tercera zona ubica oficinas, controles, salas de formación y servicios paralelos, se trata de un conjunto de volúmenes cerrados y de patios semicubiertos, en esta área las infraestructura de puentes se encierra en sí misma creando compartimentadas áreas de trabajo que dan todas ellas a patios cubiertos a toda altura con una función primordialmente climática.
Este espacio orientado a norte con sus patios con vegetación funciona como regulador térmico y proporciona frescor a todos los espacios. Ésta juega un papel primordial en estos patios por un efecto de refrigeración natural y de absorción de ruido. Esto es posible gracias a las cubiertas aljibe en las terrazas y en los voladizos de éstas más allá del pórtico, las cubiertas aljibe captan y almacenan el agua de lluvia que sirve de substrato hidropónico para la vegetación.
Las instalaciones son un apoyo al confort y están planteadas para poder suplir las necesidades que no se cubren con la aportación bioclimática del edificio.
Los sistemas activos de climatización tienen un apoyo de placas solares térmicas para la producción de agua caliente y unos controles que permiten hacer funcionar con anterioridad los sistemas pasivos a los sistemas de climatización tradicional.